martes, 8 de enero de 2013

Segundo día, 6 de diciembre de 2012

Hoy empieza nuestro viaje a Madeira. La idea de viajar el miércoles por la noche y llegar tan tarde a la isla, sólo para dormir, era para poder estar "disponibles" a primera hora de la mañana.

Nos levantamos temprano, pero no tanto, son las 9:00. Álex y yo, nos fuimos a intentar comprar leche a un super... imposible todo abre más tarde... por qué? Pues porque en Madeira es una hora menos, son las 8:00.


Volvemos sin nada, pero nos ha servido para ver lo cerca que estamos del centro de Funchal. Está todo adornado con motivos navideños, mires donde mires, te recuerda a la Navidad.
Con gran alegría de los niños, nos vamos a desayunar a una cafetería. Volvemos al apartamento, nos preparamos para la caminata y a visitar la ciudad de FUNCHAL, la ciudad más importante del archipiélago atlantico, perteneciente a Portugal.
Madeira es la mayor de las islas del archipielago, con una superficie de 741 km²; tiene 57 km de largo y un ancho máximo de 22 km. La isla de Porto Santo a 40 km al nordeste de Madeira, es la segunda en superficie con 42,17 km². Existen 2 grupos de islas deshabitados de mucho menor tamaño, las islas salvajes a 250 km al sur de Madeira, y las islas Desertas a 25 km al sureste de Funchal.
Todas de origen volcánico; la isla de Madeira está formada por un macizo montañoso que desciende abruptamente al mar desde los 1862 metros de altitud del Pico Ruivo, el punto más alto de la isla, seguido del Pico de Arieiro (1810 m).
Capital de la isla portuguesa de Madeira, su nombre deriva de la palabra Madera, debido a que la isla estaba cubierta por una densa masa boscosa.
Según la mitología , Neptuno creo la isla mediante una mezcla de lava y de sal.
Otra leyenda insiste en que Madeira formaba parte del continente de Lemuria y esta porción de tierra quedó como testimonio de su existencia después de hundirse en el mar. Por otra parte, cuenta una fábula que los primeros habitantes de la isla fueron una pareja de enamorados, Robert Machín y la noble Ana de Efert, que naufragaron tras ser desterrados de Inglaterra por sus deseos de casarse.
Lo que sin duda resulta cierto es que el descubridor oficial de la isla y fundador de la ciudad de Funchal fue el explorador João Gonçalves Zarco y Texeira en el siglo XV.
La isla es un lugar turístico, sobre todo en los meses de invierno.
Funchal cuenta con industrias de azúcar, cigarros, exporta pescado y frutas tropicales. 
Pero su producto estrella es el vino, que dependiendo de la altitud donde crezca la uva se diferencian cuatro clases diferentes: Sercial, el más seco, Verdelho, semi-seco, Boal, semi-dulce y Malvasía, el más dulce de todos.
Antes de salir hablamos con José MendoÇa, una persona super agradable, que nos dice que hoy visitemos la ciudad, que mañana nos tiene un mapa para visitar la isla. Que él se encarga de contratar el coche de alquiler (más barato de lo que yo había visto). Nos despedimos y a pasear.



Nos vamos calle a bajo, por donde Álex y yo ya habíamos inspeccionado... dirección el mercado de lavradores  


Pasamos por delante de la catedral, donde nos paramos poco, ya que es motivo de otra visita, con más tiempo, ahora toca llegar temprano al mercado. 
Recordaros que es un sitio muy turístico, ya que todos vamos en su busca. Lo más importante es que allí nos encontramos con todo tipo de frutas, la variedad de pescado que se encuentra en la isla...incluso un mercado de "cosas velhas".
Nada más entrar, están las flores, con todas sus variedades. Sí miras a los lados te llamará la atención lo antiguo que se ve todo. Parece sacado de otra época. Azulejos típicos portugueses. Algunas mujeres, siguen llevando la ropa de hace... bueno... de otro tiempo...
Nos llamó la atención, el piso de abajo, dedicado al pescado, donde destacaba el atún y sobre todo un pescado oscuro, negro, largo como un sable... le llaman Pez Espada... se pesca a 800 metros de profundidad, por eso tiene esos ojos tan grandes.

Nuestra siguiente visita es ir a la población de Monte... en teleférico ¡¡¡claro¡¡¡
Nos dijeron que las vistas son... en fin mejor verlo...
El recorrido son 3178 metros con un desnivel de 560 metros entre estaciones, nos llevó más o menos 15 minutos.
La idea era ver No Monte, la Iglesia de Nossa Senhora do Monte, ver el sepulcro del último emperador de Austria. Pero sobre todo el Jardín Botánico.
Debo deciros que el viaje no es barato... pero...pese a ello os lo recomiendo, no solo es el viaje... es lo que se ve...
El primer tramo vale los adultos 14.25 y los niños 7,50 euros.
Una vez visita Monte, nos vamos para el Jardín Botánico. El tiempo está variable pero hace calor. Es como en Galicia, puede que llueva, pero por ahora no.
El segundo tramo vale los adultos 15 y los niños 7.25 euros.
Queréis saber el total...88 eurazos... vamos que alquilas un coche dos días por ese precio... en fin, una vez es una vez.
Allí nos encontramos con un jardín, pero sinceramente nos imaginábamos otra cosa. Bueno deciros que las vistas impresionantes.
Comienza a llover y decidimos volver. Nos fuimos hacia Monte. Llovía. No hay muchos turistas, pese a que escuchamos el español, en algunas visitas.
Aquí nos encontramos con las famosas cestas que bajan hasta... casi... Funchal, por 25 eurazos (dos). Tal y como estaba el suelo de mojado, seguro que emocionalte sí que debe ser...
Como podéis ver estaban todos a la espera de que mejoren las condiciones o que vengan más turistas. La gente en general, se quejaba de que con la crisis la cosa va mucho peor...
Bueno nos vamos, volvemos a la ciudad. Retomamos el teleférico y ya estamos otra vez abajo.

Nos vamos en dirección a la fortaleza de Sao Tiago, por la zona antigua. Nos comentaron que esta zona se recuperó, como zona de restaurantes y vida nocturna. Hace muy poco nadie se atrevía a cruzar este barrio.

Muchas de las casas están abandonadas, pero tienen decoración en su puerta, como sí fuera un museo. La idea es de un español, que llegamos a conocer.

 Y claro poco a poco se van ocupando.

 Al final llegamos a la Fortaleza, es del siglo XVII y actualmente alberga el museo de arte contemporaneo.

Lo que más nos llamó la atención es que nos dejaran entrar sin pagar... por fuera claro... y su llamativo color amarillo. Pero para las fotos de grupo estaba muy bien...
Volvemos porque es Diciembre y anochece antes. La idea es dejar las mochilas, cámaras, etc...en el apartamento y salir a cenar. La ciudad está toda iluminada, hemos tenido suerte y todo esta ya decorado para dar la bienvenida a la Navidad.
Nos vamos a la zona recuperada y que concentra los restaurantes. Al haber tan pocos turistas, es un auténtico calvario, todos te preguntan si queremos cenar...
Escogemos uno que parece adecuado, nos tomamos lo típico, pez espada con banana, los niños lo típico de ellos bistec con patatas fritas, vinito para nosotros y fanta para ellos... en fin...
Regresamos, ya que mañana quedamos a las 9:00 con la compañía que nos alguila el coche, nos lo viene a traer a la puerta del apartamento por un precio normal.
Como buena ciudad Portuguesa, a una hora como son las 11:00 de la noche, el aspecto que todo el mundo está en su casa.
Bueno nos vamos para cama, mañana será otro día.

No hay comentarios:

Publicar un comentario